domingo, 20 de marzo de 2011
Y sin embargo
Y sin embargo siempre vuelvo a la cama solo, sobre un colchón de penas, y un almohadón de reproches, y sin embargo no hay castigo más duro que el que pueda proporcionarme yo mismo por dirigir el destino a contramano de mis sentimientos, y sin embargo cada día que comienza es una nueva oportunidad para cometer los mismos errores.
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